Empieza a hacerse raro estar aquí, ¿no crees?
Noviembre, no puedes dedicarte a desencadenar huracanes y después esconder la cola entre las patas mientras te haces pequeña en un rincón de la habitación. Temblando. Mírate. Qué te han hecho, qué te has hecho. Ahora saben dónde tocar para que te duela, y las emociones son tu punto débil.
No me mires así, todos lo saben. Sensibilidad hipersensible, tú misma me lo dijiste, la primera mañana de resaca con el sol arañándote las pupilas. Parece mentira. Sólo se trata de hacer un poco de ruido, ¿no?
¿Por qué sigues tirándote por los suelos y abriéndote las heridas, pequeña Noviembre? ¿Por qué no has vuelto a llegar a casa de madrugada para darme lecciones sobre la vida, aprendidas a pie calle? ¿Por qué cada día que pasa te pareces un poco más a mí, en lugar de enseñarme a ser como tú? Ese era el trato, Noviembre.
Ahora todos lo saben, y tú estás acabada. Porque no eres capaz de explicarme lo que te cuentan sin palabras. Date un respiro, desahógate.

Ven a casa conmigo esta noche, Noviembre. Salvémonos.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Copyright 2010 Alecto
Lunax Free Premium Blogger™ template by Introblogger